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EVOLUCIONA

Y AHORA QUÉ HAREMOS

Y AHORA QUÉ HAREMOS

Os ha llegado una tremenda coordenada desde Suecia y un interesante artículo publicado por uno de los diarios electrónicos en español más leídos del orbe http://www.elpais.com/, ya estas horas desde el cono sur, en el viejo continente es lunes octubre 19. Los negocios on-line tuvieron su momento y poco a poco se creyó en un colapso de aquellas plataformas que ofrecían servicios en línea. Para el caso de la música todo comenzó con NAPSTER, pseudónimo del desarrollador Shawn Fanning, quien revolucionó internet con el intercambio de música en formato MP3. El concepto de sharear archivos, a través de la red de redes nace junto a este portal (De To Share o Compartir). Pues bien, sólo un par de años posteriores al 2000, la marca de la manzana lanza un reproductor que también cambió la forma de acceder a la música en Internet, el iTunes(R)...toddo pensado para que en culturas más evolucionadas las personas compraran en línea sus temas o discos favoritos. Pero hoy en día se entrecruzan muchas visiones respecto de los derechos de autor, de la piratería, del uso de la propiedad intelectual y de pronto, de los creadores del mejor teléfono celular del planeta, nos presentan un sitio web al cual puedes acceder por invitación, instalarlo en tu ordenador y ya, toda la música posible de escuchar y registrada en digital, con la posibiliad de adquirirla y quien sabe, con la posiblidad de descargarla gratuitamente. Los four majors (Sony, Universal, EMI, Warner) han puesto su mirada en la plataforma www.spotify.com considerando que potencialmente ya es un catálogo de más de 6 millones de canciones, con 10 mil upload diarios. La difusión no es sólo el objetivo, es una visión particular del trade marketing de la música, además, acceder a discografía que ya se daba por perdida en cualquier musicoteca del planeta...si se pudiese liberar el contenido más allá de las posibilidades que nos brinda la tecnología, sería mucho más cómodo y más barato acceder a la música, como lo ejemplifican sus creadores, quienes postulan que por un precio razonable anualmente, adquieres una suscrpción a las canciones que desees en tu pc y en tu teléfono móvil. Unos 78 mil pesos chilenos anuales es el costo de poseer la múisica que querramos en el contexto de spotify, ahora bien, la industria discográfica al producir un artísta o una banda invierte un monto X y si consigue el éxito de ventas de las copias generadas, sus utilidades se triplican y cuánto perciben los creadores, el 8% de las copias vendidas. Con este tipo de plataformas muchos sellos independientes al replicar la idea darían más beneficios a los que componen, a los que crean y aún así, percibirían una de las tantas tortas que está mal repartida. (Pueden conseguir un Zip-Code de Suecia y conseguri un resgistro) Salud Respetables Conciudadanos

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